Comparte tu pantalla o cámara y Blopy te acompaña en vivo — te ve, te escucha y te habla, sin esperas, sin escribir nada.
Te atoras y esperas a que alguien tenga tiempo de revisar tu código contigo.
Ensayas solo frente a la pantalla, sin ojos externos que te digan qué falta.
El feedback llega días después, cuando ya avanzaste en la dirección equivocada.
Un clic — Blopy empieza a ver exactamente lo que tú ves, cuadro por cuadro.
Sin comandos ni prompts. Le hablas normal, y Blopy entiende el contexto de lo que mira.
Nada de esperar a que "escriba". Te contesta hablando, en el momento.
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